jueves, 19 de julio de 2012




De nuevo ocho años,
ocho años tranquilos,
ocho años en casa,
ocho años de sábado por la mañana.

Mi hermana,
el vestido de ballet
y sus saltitos por toda la casa.

El tocadiscos suena,
el sofá marrón.

Y todo es bueno,
bonito,
y el lobo sólo sale en los cuentos,
fuera no existe,
y sonrío...






viernes, 11 de mayo de 2012

EL PATETISMO



Un día me tiraré a la calle,
me clavaré a Nymann en la nuca,
me beberé lo suficiente de un trago,
mendigaré a cualquier desconocido,
me colgaré unos lunares del hombro,
me prostituiré,
lo pagaré,
y luego vendré aquí llorando a contarlo.
 






No existen los que piden permiso,
ni los que avisan,
ni los que te dicen qué paso será el próximo,
no existen.
Como no existen adivinos
ni antifaces sin segundas intenciones,
de esos que sólo sirven para que no te vean los ojos.
 

miércoles, 18 de abril de 2012




Procesar,
deglutir,
asimilar,
metabolizar,
duelo,
otra pieza del puzzle.

Fotografiando la lluvia.

Miedo diverso,
diferente,
irracional,
lógico,
medido,
sobredimensionado...

El mío, acendrado.

Miedo al mundo,
miedo a las explicaciones,
a la desonfianza,
al ataque
y a los reproches,
a los monstruos.
...

Sus manos en mi cara,
manos frías,
simplemente manos,
solamente manos...

Pero se convirtieron en manos frías ,
grandes,
de hombre.
 

lunes, 26 de marzo de 2012



Vuelven los apelativos,
los tactos,
los nombres,
los sabores,
en pleno trance, todo vuelve.
Los olvidos se hacen inteligibles,
recuerdas lo inasible,
lo nominas.

Te desnudas en compañía,
con ayuda
para luego caminar sola.
Y la calle es difícil,
el metro es complicado.
Mostrarte sola
cuesta,
y duele,
y avergüenza,
y el bolso no cubre todo tu cuerpo.
Y decides pasar frío
por pasar desapercibida.
Pero pasas frío
y miedo,
y da igual.

Las pesadillas eran malas,
las cosas eran malas,
la vida era mala.

Horrores mitigados,
literaturizados,
televisados.

Cansancio,
náuseas,
viva voz.

Castigo,
castigo,
castigo.

El pelo intacto,
indemne.


lunes, 5 de marzo de 2012




Unilateral,
quince horas exclusivas.

Extraño y
manipulado.

Para no caerme
ni hacerme daño.

Quince horas
que no se darán,
que parirán
quince pesadillas.

No vale mi mano
en tu mano
agarrando el punzón.

No sirven
las súplicas
pensadas.

No vale que me hunda
haciendo de tu puño mi trasunto.

No sirven imágenes
ni películas.

Tu presión es la justa
y mi empeño
no suplirá
el deseo.
 

jueves, 1 de marzo de 2012

 


... y el cementerio escupía a sus muertos,
los vomitaba.