sábado, 15 de junio de 2013

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Y llego allí,
antes te lo he dicho,
te lo he confesado,
esperé a que regresaras,
esperé a que volvieras,
no me resigo a ser un contrato mensual,
ni siquiera esta vez la respuesta fue eso,
se quedó en un compromiso,
una extensión de lo estipulado,
tenías hambre,
yo no,
apenas tengo nada
y sigo hinchándome.
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Se cansó de engancharse cascabeles a los tendones,
no quiere que la oigas,
que la oigan,
no quiere.

Estar cansada no suena,
no tiene por qué tener una banda sonora,
es una pretensión sin sentido.


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Un cuento,
dos cuentos,
tres cuentos,
yo no sé escribir cuentos,
no pienso escribir la historia de mi vida,
no quiero servir de ejemplo para nadie,
no quiero teorizar,
no sé teorizar,
no soy una teoría.
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Me levanté,
llegué,
trascendí,
suspiré,
cumplí,
fingí,
me desmayé,
vi un espejismo,
me pudo la ternura un instante,
transigí,
obvié,
ejercí
y lloré.









Y un día vino
y confesó,
y no escribió más.
Porque estaba cansada,
porque no tenía sentido,
porque ya no le nacían alas...

lunes, 31 de diciembre de 2012



Y aquel cabrón me enseñó que no sabía mover las manos,

que no sabía besar,

que había palabras que no tenía derecho a pronunciar.
 
 
Aquel maestro miserable me enseñó de nuevo la culpa
 
cuando había decidido empezar a olvidarla.


 

viernes, 7 de diciembre de 2012

PUTA RETÓRICA



La esperanza se disipó a hostias
mientras te mordías los labios
y respirabas despacio
sin hacer ruido.


Las palabras te enrojecen,
ciertos giros,
sesgos,
determinados términos.

Y abrazas la suciedad,
 el vituperio,
el óxido,
a los suicidas,
el sexo sin disculpas...

Y lo haces tuyo,
lo transformas,
intentas hacerlo hermoso,
carne,
 "vehementas" la piel,
la estrujas,
le sacas el sudor
y te endulzas la boca.

Después te das la vuelta
y escupes frente al muro más triste
y juras que nunca quisiste ver más allá.

Y como no lo puedes remediar
¿sabes?
Cuando necesitas abrazos,
cuando tienes miedo,
cuando te haces daño,
y te cuesta respirar
porque el aire no se estanca,
te ovillas para coger fuerzas...
Y entonces,
abres un cuento,
y hay colores,
y risas
y besos blancos,
y lloras.